En esta sección se reproducen poemas en sus diferentes formatos y soportes. Se trata de un archivo de textos, voces, videos, performances.
Por consultas escribir a cajaderesonanciaweb@gmail.com
Carlos Aguilera / Raydel Araoz / Carlos Battilana/ Mariano Blatt / Luis Bravo / Luciana Caamaño / Fabián Casas / Rocío Cerón / Emeterio Cerro / Mauro Cesari / Cuqui / Felipe Cussen / Augusto de Campos/ Marcelo Díaz / Gilda Di Crosta / Marosa Di Giorgio/ Roberto Echavarren / Estación Pringles / Los 90: entrevistas/ Carlos Essmann / Eva Perón en la hoguera / Silvana Franzetti / Daniel García y Gilda Di Crosta / Marília Garcia / Yanko González / Grupo Las O/ Fernanda Laguna / Leónidas Lamborghini / Federico Leguizamón / José Lezama Lima / Milton López / Luis Alberto Marecos / Marilú / Glauco Mattoso / Muestra sonora-Poesía chilena / Tatiana Nascimento/ Néstor Perlongher / Martín Prieto / Pecora Loca/ Rastrojero: Festival de poesía/ Proyecto Hermosura / Proyecto Trilse / Alejandra Saguí / Susy Shock / Ismael Velázquez Juárez / José Watanabe / Videopoemas
Pecora Loca es una banda brasileña de poesía y performance, que crea su repertorio a partir de la traducción de textos antiguos. Fue fundada en 2015, en Curitiba, por Rodrigo Tadeu Gonçalves y Guilherme Gontijo Flores, como un proyecto del Área de Letras Clássicas de la Universidade Federal do Paraná. El proyecto inició por la necesidad de poner en voz una traducción del poema 63 de Catulo. Desde entonces, Pecora Loca hace conciertos con traducciones y originales de poemas greco-latinos: Homero, Safo, Alceo, Simónides, Anacreonte, Catulo, Horacio, Lucrecio, entre otros —aunque ocasionalmente el grupo también ha versionado clásicos modernos, por caso con traducciones de Patti Smith o Nina Simone—. En la formación actual, completan el proyecto Guilherme Bernardes y Fabio Paifer Cairolli.
Escuché hablar de ellos por primera vez en agosto de 2019, en el II Congreso Nacional “El huso de la palabra”, de Mar del Plata. Casualmente estaba preparando mi examen final del Cultura y literatura griegas I, mareado en la gramática de Jaime Berenguer Amenós, cuando Luciana Di Leone, invitada desde Brasil, me los recomendó. A la distancia, Pecora Loca no es sólo la banda que traduce a los griegos, sino un grupo especializado que, más allá de inscribirse en un ámbito académico, se preocupa por habilitar una nueva escucha en cada traducción y puesta en escena. En ese sentido, Pecora Loca parece hacerse eco de una línea estética e ideológica que la precede: un derrotero que va desde la antropofagia de Oswald de Andrade (incluso habría que ir más atrás: las traducciones homéricas de Odorico Mendes) a la transcreación de Haroldo de Campos. Se trata de una apuesta performática por “traducir en bárbaro”, “volverse otro”, reconocer en quien traduce a un intérprete musical, un performer, arreglador y compositor —así lo proponen Gonçalves y Gontijo Flores en el libro Algo infiel corpo performance tradução (2017)—.
*
El 13 de junio de 2019, Pecora Loca realizó un recital del que extraigo esta versión del poema 8 de Catulo. Algo curioso antes de empezar: en el segundo 00:20, inmediatamente después de que Guilherme Bernardes recite las primeras palabras en portugués, alguien del público le grita “com sotaque!”. Bernardes arranca de nuevo, esta vez con un tono de voz distinto, que marca una nueva dicción y otro pulso en la primera parte del poema. Me detengo en esta interrupción porque da por tierra el registro elegíaco inicial y cobra sentido al aparecer las brincadeiras del sexto verso: un tono jocoso, que recupera tanto el juego en un sentido pueril como erótico. Esa entonación después va a cambiar al llegar el canto en latín, cuando Rodrigo Tadeu Gonçalves recree una voz grave y cavernosa. Así, el portugués se transforma en una lengua de brincadeiras, mientras que el latín se vuelve lúgubre.
Texto: Carmen 8 de Cattullus
Año: 2019
Duración: 2' 56''
Miser Catulle, desinas ineptire,
et quod uides perisse, perditum ducas.
fulsere quondam candidi tibi soles.
cum uentitabas, quo puella ducebat
amata nobis, quantum amabitur nulla!
ibi illa multa tum iocosa fiebant,
quae tu uolebas nec puella nolebat.
fulsere uere candidi tibi soles.
nunc iam illa non uult: tu quoque, inpotens, noli
nec, quae fugit, sectare nec miser uiue,
sed obstinata mente perfer, obdura.
uale, puella. iam Catullus obdurat
nec te requiret nec rogabit inuitam.
at tu dolebis, cum rogaberis nulla.
scelesta, uae te! quae tibi manet uita?
quis nunc te adibit? cui uideberis bella?
quem nunc amabis? cuius esse diceris?
quem basiabis? cui labella mordebis?
at tu, Catulle, destinatus obdura.
Catulo, triste, larga dessa loucura,
e o que perdeste aceita como perdido.
Brilharam sóis pra ti nas luzes de outrora
Então corrias onde a moça queria,
que tu amaste mais que amaram as outras.
E tantas brincadeiras ambos brincavam
que bem querias e ela não desqueria.
Brilharam sóis pra ti nas luzes — é certo.
mas ela já não quer — molenga, não queiras.
Não busques se te foge, deixa as tristezas.
Mas fica firme e forte, vai, endurece.
Garota, adeus, Catulo agora endurece.
Não vai atrás e não quer mais forçar barra.
Tu vais sofrer, porque ninguém te procura.
Bandida, mas que vida agora te resta?
Quem vai te visitar? A quem serás bela?
Quem amarás? De quem serás a querida?
Quem beijarás? De quem morder os beicinhos?
Mas tu, Catulo, lapidar endurece!
(trad. Rodrigo Tadeu Gonçalves y Guilherme Gontijo Flores, 2014)
Miserable Catulo, deja de hacer estupideces
y considera perdido lo que ves que se ha perdido.
Brillaron alguna vez para ti resplandecientes soles,
cuando ibas y venías por donde te llevaba la joven,
amada por nosotros como ninguna será amada.
Allí ocurrían muchas cosas divertidas
que tú querías y ella no rechazaba.
Brillaron verdaderamente para ti resplandecientes soles.
Ahora ya ella no quiere: tú, impotente, tampoco quieras
y no persigas a la que huye ni vivas miserable
sino que con mente obstinada resiste, no cedas.
Adiós, muchacha, ya Catulo resiste
y no te buscará ni te pedirá sin que lo quieras.
Pero te dolerá cuando no se te pida nada.
¡Ay de ti, sacrílega! ¿Qué vida tendrás?
¿Quién se te presentará ahora? ¿A quién parecerás bella?
¿A quién amarás ahora? ¿De quién dirás que eres?
¿A quién besarás? ¿A quién le morderás los labios?
Pero tú, Catulo, obstinado resiste.
(trad. Lía Galán, 2013)
En “Três traduções rítmicas: Lucrécio, Catulo e Horácio” Gonçalves y Gontijo Flores comentan la traducción de este poema de Catulo. Los traductores parten de la premisa de reconstruir el patrón rítmico del verso latino, lo que los lleva a ejercer una adaptación del metro, a inventar una melodía y una estructura análoga al latín en el portugués.
*
En Paulicéia desvairada (1922), de Mário de Andrade, un tupí tañe un laúd. Canta la Sao Paulo moderna con instrumento de la tradición europea. Exactamente cien años después, en un estudio de grabación de Curitiba, tres traductores tañen sintetizador, bajo y batería para cantar el fragmento 31, de Safo de Lesbos. Así como en el poema 8 de Catulo, hay una amada que se aleja y una voz del poema que sufre esa distancia.
Texto: fragmento 31 de Safo
Año: 2022
Duración: 3' 33''
φαίνεταί μοι κῆνος ἴσος θέοισιν
ἔμμεν' ὤνηρ, ὄττις ἐνάντιός τοι
ἰσδάνει καὶ πλάσιον ἆδυ φωνεί-
σας ὐπακούει
καὶ γελαίσας ἰμέροεν, τό μ' ἦ μὰν
καρδίαν ἐν στήθεσιν ἐπτόαισεν,
ὠς γὰρ ἔς σ' ἴδω βρόχε' ὤς με φώναι-
σ' οὐδ' ἒν ἔτ' εἴκει,
ἀλλ' ἄκαν μὲν γλῶσσα †ἔαγε λέπτον
δ' αὔτικα χρῶι πῦρ ὐπαδεδρόμηκεν,
ὀππάτεσσι δ' οὐδ' ἒν ὄρημμ', ἐπιρρόμ-
βεισι δ' ἄκουαι,
†έκαδε μ' ἴδρως ψῦχρος κακχέεται† τρόμος δὲ
παῖσαν ἄγρει, χλωροτέρα δὲ ποίας
ἔμμι, τεθνάκην δ' ὀλίγω 'πιδεύης
φαίνομ' ἔμ' αὔται·
ἀλλὰ πὰν τόλματον ἐπεὶ †καὶ πένητα†
Num deslumbre ofusca-me igual aos deuses
esse cara que hoje na tua frente
se sentou bem perto e à tua fala
doce degusta
e ao teu lindo brilho do riso — juro
que corrói o meu coração no peito
porque quando vejo-te minha fala
logo se cala
toda a língua ali se lacera um leve
fogo surge súbito sob a pele
nada vê meu olho mas ruge mais ruído
no ouvido
corre a água e inunda-me o arrepio
me arrebata e resto na cor da relva
logo me parece que assim pereço
nesse deslumbre
tudo é suportável se até um pobre…
(trad. Guilherme Gontijo Flores, 2017)
Me parece que aquél es igual a los dioses,
el hombre que se sienta frente a ti
y cerca, mientras hablas dulcemente,
escucha,
y también mientras ríes deseable, lo cual
hizo saltar mu corazón dentro del pecho;
pues si hacia ti un instante miro, hablar
no me es posible,
mi lengua se hace trizas en silencio, y un fuego
sutil corre debajo de mi piel,
y con los ojos nada veo, zumban
mis oídos,
me baja un sudor frío, y un temblor
me agarra toda, y verde más que hierba
estoy, que necesito ya morir
me parece.
Mas todo es soportable puesto que…
(trad. Pablo Ingberg, 2009)
Hay una distancia, sí, pero si en Catulo la amada huye, en Safo está cerca, al alcance de la vista. El poema arma un triángulo entre el pretendiente, la amada y Safo. La voz va perdiendo los signos vitales, hasta llegar a una última idea, inconclusa y enigmática: “Mas todo es soportable puesto que…” (las traducciones de Gontijo Flores e Ingberg no concuerdan del todo en la interpretación de este verso). A partir de ahí, hay una laguna en el fragmento en griego, una rotura y vacío en el soporte que traía al poema. En la versión-performance de Pecora Loca, ese momento llega en el minuto 02:40. Ahí la versión se vuelve instrumental, y aquello que no dicen los versos bien podría decirlo la música. Safo se vuelve punk. Donde se rompe el poema aparece la distorsión. Unos segundos antes, el traductor, imantado por el aura de los antiguos poetas, cantó. Ahora ya no hay que buscar la danza del intelecto en las palabras, sino en el cuerpo del traductor que baila.
*
En el documental O poeta que traduz o tempo, de 2025, Guilherme Gontijo Flores plantea que una nueva traducción altera la tradición. Está pensando particularmente en cómo una nueva traducción genera una marca en el presente, cómo ese nuevo texto viene a contrastarse con otras traducciones anteriores de él mismo en una lengua y, en consecuencia, cómo se actualiza en su época (Catulo puede sonar como Alejandro Urdapilleta, Safo puede ser punk). Pero, por otra parte, también sería interesante considerar que una nueva traducción modifica la tradición en tanto agrega un capítulo a la sobrevida del texto traducido. No me refiero únicamente a las transformaciones internas en el proceso de traducción (las fuerzas que operan sobre la sintaxis, el léxico, el sonido, las formas), sino también a la historia de la recepción del texto, las historias de cómo fue pasando de lenguas, de espacios y tiempos, de voces y de manos. Desde ese ángulo, el trabajo performático de Pecora Loca abre un capítulo singular en la traducción de los poetas griegos y latinos en Brasil y, por extensión, en América Latina.
C. F.
Actualización: 8/ 05/ 2026