En esta sección se reproducen poemas en sus diferentes formatos y soportes. Se trata de un archivo de textos, voces, videos, performances.

Por consultas escribir a cajaderesonanciaweb@gmail.com

 

Carlos AguileraRaydel Araoz / Mariano Blatt / Luis Bravo / Luciana CaamañoFabián Casas / Rocío Cerón / Emeterio Cerro / Mauro Cesari / Cuqui / Felipe Cussen / Augusto de CamposMarcelo Díaz / Gilda Di Crosta / Marosa Di GiorgioRoberto Echavarren / Carlos Essmann / Eva Perón en la hogueraSilvana Franzetti / Daniel García / Marília Garcia / Yanko González / Grupo Las O/ Fernanda Laguna / Leónidas Lamborghini / Federico Leguizamón / José Lezama Lima / Milton López / Luis Alberto Marecos / Marilú / Glauco Mattoso / Muestra sonora-Poesía chilenaNéstor Perlongher / Martín Prieto / Proyecto Trilse Alejandra Saguí / Ismael Velázquez Juárez José Watanabe / Videopoemas 

de Campos, Augusto

Un poeta del porvenir

 Por Gonzalo Aguilar

             Llegó el siglo XXI y algo se fue haciendo evidente en el mundo de la poesía: Augusto de Campos no sólo es uno de los poetas más significativos del siglo pasado sino que sigue siendo, en la actualidad, uno de los más instigantes y estimulantes inventores de la escena contemporánea. A menudo se lo presenta como “el poeta concreto” pero en realidad, en su trayectoria de más de sesenta años (su primer poemario, El rey menos el reino es de 1951), el concretismo –el movimiento de vanguardia que conmocionó el arte brasileño en la década del cincuenta– sólo abarca  cinco años. Es como decir “el pintor cubista Picasso” o “el crítico estructuralista Roland Barthes”: sólo una parte de su obra pertenece estrictamente al concretismo. Y si bien es verdad que Augusto de Campos siguió siempre fiel a la poesía visual (una poesía próxima al concretismo ya que trabaja con el espacio, las tipografías y la disposición de las palabras), su poesía tiene una potencia sonora única, al punto de que Caetano Veloso, Arnaldo Antunes y Adriana Calcanhoto interpretaron o musicalizaron sus poemas. Es más, su intensidad lírica (o antilírica) quedó a menudo opacada por el impacto visual de sus composiciones. El paso del tiempo también sirvió para eso: pocos poetas consiguieron plasmar la angustia y los afectos de nuestras vidas signadas por la tensión entre los medios de comunicación y la expresión de lo íntimo. Sus poemas son como máquinas sensoriales en los que uno puede zambullirse para desplazarse en un espacio en el que cada signo tiene peso, color, forma y altera nuestra sensibilidad y entendimiento.

             La grandeza de la obra de Augusto de Campos ya hace muchos años que es reconocida en Brasil: João Cabral de Melo Neto lo consideró su “heredero” y Caetano Veloso afirmó que es el mayor poeta vivo en lengua portuguesa. Hasta sus textos alcanzaron popularidad en canciones, historietas y hasta sus poemas fueron estampados en las banderas de las manifestaciones de los estudiantes universitarios. Afortunadamente el reconocimiento comienza a darse también en otros países: exposiciones en Amsterdam y Buenos Aires (su obra se exhibió en Proa y en la galería Document Art), shows en el MoMA de New York y hace unas semanas, el prestigioso Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda que entrega el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes de Chile. En ediciones anteriores lo obtuvieron José Emilio Pacheco, Juan Gelman y Nicanor Parra entre otros y es la primera vez que se le otorga a un brasileño.

             ¿Pero por qué razón sostengo que Augusto de Campos es el poeta del siglo XX que se proyecta en el nuevo siglo? Ya se ha escrito mucho sobre su habilidad técnica, la innovación en los procedimientos y su estilo sintético e impactante. Me gustaría considerar otros tres aspectos que lo ponen en el centro de la producción contemporánea. Su poesía sonora y visual trabaja con formatos diversos y eso le ha permitido ser exhibida en instalaciones, shows multimedia (que desarrolla con su hijo, el músico Cid Campos) y en videoclips. En realidad más que transformarse, desde sus inicios Augusto trabajó en un campo experimental en el que los signos están más allá de las clasificaciones convencionales y no se limitan a territorios delimitados previamente. Augusto de Campos es un poeta de la metamorfosis de los signos.

             Otro aspecto que ha adquirido un nuevo sentido en los últimos años es su trabajo con los archivos. Marca del arte contemporáneo, desde hace más de cincuenta años que el poeta-investigador ha buceado en los archivos para extraer auténticas perlas: el poeta decimonónico Sousandrade, tan audaz que compuso un poema sobre la Bolsa de Valores de Nueva York como si fuese el infierno de Dante. También volvió a poner en circulación los textos de Patricia Galvão, más conocida como Pagu, musa de las vanguardias y militante comunista aguerrida que fue perseguida por el gobierno de Getulio Vargas. La lista sería infinita y habría que agregarle sus más de veinte libros de traducciones entre las que se destacan las de los poetas provenzales que Augusto de Campos estudió como si fuera un scholar y que virtió al portugués según los principios de traducción de Ezra Pound. No hace mucho, la cantante Adriana Calcanhoto y Cid Campos interpretaron lo poemas provenzales lo que muestra cómo las investigaciones del poeta inspiran a los músicos populares.

             Finalmente, no hay que dejar de lado la fuerza expresiva y afectiva de su obra. Aunque con el concretismo se apartó del sujeto lírico y se definió tempranamente como un “expoeta”, fue esa frialdad aparente la que le dio más fuerza a sus percepciones de las sensibilidades y los sentidos. En “La canción nocturna de la ballena”, los artistas vanguardistas rusos Malevich y Rodchenko son convocados para la construcción de un nuevo sublime: el blanco que evoca un goce extático que acá es el de la propia ballena a punto de ser asesinada. Mientras Jonás (el profeta bíblico) conoce la sacaralidad del animal, Ahab (el protagonista de Moby Dick de Melville) aparece como el depredador moderno. Augusto de Campos cierra el poema asumiendo el canto de la propia ballena (la musicalización del video está acompañada por una composición de Sclesi) y dice: “Call me moby” en referencia a la primera frase de la novela de Melville: “Call me, Ishmael”. Las m que se repiten a lo largo del poema son como las colas de esa ballena que se pierde en el océano y que quedan como la huella imposible de lo que olvidamos o no podemos percibir: la aventura de la ballena.

             Augusto de Campos recibió un premio. El poeta brasileño del siglo XX que será leído en el siglo XXI.

 

Página de Augusto de Campos; link: http://www2.uol.com.br/augustodecampos/home.htm

Instagram Augusto de Campos: https://www.instagram.com/poetamenos/

 

******      ******      ******      ******

“O pulsar”
Año:
2014
Duración: 2’ 31’’

 Video realizado por Gonzalo Aguilar  sobre la versión musical que Caetano Veloso grabó del poema.
"Exposición de Augusto de Campos / Despoemas" en Buenos Aires, 2014. Inspirado no videoclip de Paulo Barreto de 1984.

 

******      ******      ******      ******

Augusto de Campos en la Universidad de Buenos Aires, marzo de 2012

Duración: 6’ 41’’

Video realizado por Gonzalo Aguilar a partir de videos preexistentes para la presentación del poeta brasileño Augusto de Campos en la Universidad de Buenos Aires. Incluye los poemas Tensión, Canciónnocturnadelaballena, Pos-tudo, la traducción del soneto de las vocales de Rimbaud y El Pulsar, en interpretación de Caetano Veloso.

 

******      ******      ******      ******

walfischesnachtgesang / cançãonoturnadabaleia

Año: 1994        
Duración: 1’ 05’’

 “La blancura del blanco / la negrura del negro / ródtchenko maliévitch / el mar olvida / jonás me conoce / sólo ahab no supo / la noche que me cupo / alborece / call me moby”

(Despoesia, 1994).

 

Presentación y curaduría de la entrada Augusto de Campos: Gonzalo Aguilar

Actualización: 10/ 02/ 2019